Los días 22 y 23 de julio han tenido lugar en el auditorio de Civican sendas sesiones de cine mudo con música de piano en vivo. El gran protagonista de las sesiones ha sido el compositor e intérprete donostiarra Josetxo Fernández de Ortega que ha sido el encargado de ilustrar musicalmente las películas proyectadas.
Con este ciclo, organizado por Caja Navarra, se pretende viajar en el tiempo a los años 20, cuando las proyecciones cinematográficas solían estar acompañadas por música en directo, habitualmente improvisada por un pianista u organista, para ambientar la acción que transcurría en la pantalla.
La proyección de ‘El último’ de F. W. Murnau, el martes 22 de julio a las 21.00 abrió este pequeño ciclo con el que daban comienzo las actividades del verano 2008 en Civican. La película cuenta los avatares del portero de un lujoso hotel, orgulloso de su trabajo y respetado por todos que un día es bruscamente degradado a mozo de los lavabos y sustituido en su puesto por otro empleado más joven. El protagonista intentará ocultar la nueva situación a su familia y amistades, robando su antiguo uniforme para poder asistir con él a la boda de su hija.
El último está considerada una de las mejores obras de Murnau. Un drama cotidiano enmarcado dentro de la corriente del expresionismo alemán de entreguerras. El publico asistente pudo disfrutar de la proyección y sobre todo deleitarse con la interpretación de Josetxo Fernández de ortega, en la que se combinó perfectamente la belleza del sonido del piano en directo con la sensación de que la música estaba total y absolutamente integrada en la película.
A esta proyección le siguió el miércoles 23 de julio, también a las 21.00 horas, ‘El maquinista de la General’, la obra más emblemática y conocida de Buster Keaton. Basada en un hecho real, la película cuenta la historia de Johnny Gray, un maquinista que tiene dos amores: su locomotora “La General” y su novia Annabelle Lee. Cuando estalla la guerra de secesión norteamericana y, para agradar a su novia, decide alistarse en el ejército del sur. Sin embargo no es admitido, ya que valoran más su trabajo como maquinista que como soldado. Su novia lo interpreta como un acto de cobardía y decide dejarle. Poco después, un grupo norteño robará “La General” con Annabelle dentro y Johnny intentará recuperar la locomotora y, al mismo tiempo, a su amada.
El maquinista de la General es uno de los grandes clásicos de la comedia muda y es considerada como la obra maestra de Buster Keaton. Sin embargo, y sin desmerecer para nada la película, la grandeza de esta noche de cine viene de la mano de la magistral interpretación de Josetxo Fernandez de Ortega, que imprimió ritmo, sentido, pasión y hasta color a la sesión, convirtiendo esta proyección en un hecho único e irrepetible.
El público que llenaba el auditorio de Civican no pudo por menos que saludar el ‘The End’ con una larga y sonora salva de aplausos, con la que agradecía al músico donostiarra 76 minutos de creación y recreación musical que quienes tuvimos la suerte de estar allí tardaremos en olvidar. Enhorabuena Josetxo por hacernos disfrutar de este modo y por hacer todavía más grande el gran cine.








