Cuando se cumplen dos meses después del terremoto de Haití, Cruz Roja Española afronta nuevos retos en su intervención en el país americano. “Ahora, nuestros retos consisten en mantener la ayuda de emergencia –fundamentalmente la dotación de agua potable- y, al mismo tiempo, intensificar nuestro trabajo a medio y largo plazo a través de intervenciones dirigidas a facilitar albergue provisional a los afectados y la rehabilitación de infraestructuras sociales como centros educativos y de salud, máxime cuando se aproxima la estación de lluvias“, según apunta Joaquín Mencos, presidente de Cruz Roja Navarra, a su regreso después de integrar un equipo internacional y multidisciplinar que ha evaluado la acción a acometer a medio y largo plazo en el país caribeño. “En el ámbito concreto del alojamiento progresivo, Cruz Roja Española ya está realizando envíos de módulos habitacionales para 1.500 familias en la región de Leogane, donde también acometerá proyectos definitivos”, afirma Mencos.
En el área de la recuperación de centros educativos, Cruz Roja se centrará en esta región (donde aborda la rehabilitación de 12 centros) y en el área de Jacmel (dotación de 100 aulas provisionales). “Posteriormente -indica Joaquín Mencos- acometeremos proyectos para la recuperación económica, reactivando sus economías familiares, agrícolas, el pequeño comercio y otras acciones de desarrollo“.
Cruz Roja Española ya contaba con delegación permanente en Haití en la que contaba como delegada administrativa con Jasone García, quien tras el terremoto ha pasado a responsabilizarse del desarrollo institucional de la Cruz Roja Haitiana. Según la delegada navarra, “estamos afrontando un conjunto de circunstancias prácticamente único”, haciendo referencia a las graves consecuencias del terremoto acaecido el pasado 12 de enero, la temporada de lluvias que ya comienza a sufrirse, y a la de huracanes que está por llegar. “Además de avanzar en la respuesta al terremoto estamos adoptando medidas para intensificar los preparativos para lo que está por venir, mientras las replicas se suceden”, afirma Jasone García. “el refugio humanitario en Haití se ha convertido en una batalla contra el tiempo”.
Cruz Roja Española ha desplegado en la región 6 equipos especializados en emergencias: Agua, Saneamiento Masivo, Telecomunicaciones, Logística, Comunicación y un equipo de Apoyo Psicosocial, integrados por un total de 60 delegados. Entre ellos, desde la catástrofe, han participado 8 delegados navarros, tres de los cuales continúan inmersos en la emergencia: Jasone García, Arnold San Román y Raúl Ecay.
El delegado navarro, Raúl Ecay, que continúa en el país como responsable de la Unidad de Respuesta en Emergencias de Telecomunicaciones, mientras abastece de las redes precisas a la Cruz Roja Haitiana y a cuantas delegaciones de la organziación se encuentran desplazadas, es testigo de situaciones que se viven en el país. “Se están dando lluvias torrenciales en algunas zonas del país en las que, afectadas como estaban por los derrumbes tras el terremoto, se han producido inundaciones”, según Ecay, quien añade que “la situación va a ser verdaderamente preocupante si sigue lloviendo”.
En la grave situación que se vive en Haití se incluye “la llegada al ámbito rural de refugiados procedentes de la región más afectada por el terremoto, que se alojan en casas de amistades y familiares o acampan en espacios abiertos”, como cuenta Nerea Oteo, al regreso de su misión como integrante de un equipo de Saneamiento masivo y educación en higiene. “En Haití hay mucho por hacer y durante muchos años. Esperemos que el apoyo internacional inicial perdure en el tiempo”. Por su parte, el presidente de Cruz Roja Navarra y delegado internacional, Joaquín Mencos afirma que “esta catástrofe no la ha provocado tanto el terremoto, como la propia pobreza del país. Pretendemos rehabilitar y reconstruir pero, sobre todo, hay que combatir la pobreza, apoyar el fortalecimiento de esta población”.
Durante esta primera fase de emergencia, Cruz Roja Española ha enviado 198 toneladas de ayuda, ha distribuido 30 millones de litros de agua, construido 200 letrinas y ha prestado apoyo psicosocial a más de 1.200 personas, en colaboración con los voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Haitiana y la Cruz Roja Dominicana.
Gracias a la solidaridad de la población española, Cruz Roja Española ha recibido más de 36 millones de euros en donaciones, públicas y privadas; de ellos, más de 500.000 euros proceden de Navarra. Este apoyo permitirá a Cruz Roja llevar a cabo un “Plan Especial por Haití” que “se prolongará, al menos, durante 6 años, con el objetivo final de mejorar las condiciones de vida de los damnificados”, según apunta Joaquín Mencos.
La intervención de Cruz Roja Española forma parte de la campaña humanitaria puesta en marcha por el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la mayor operación humanitaria después del tsunami y la mayor en un solo país. Hasta la fecha, el Movimiento Internacional ha enviado a Haití 21 Unidades de Emergencias y 600 delegados.